CONTEXTO CRÍTICO Contexto Crítico pretende mostrar el cambio generacional que se ha producido en el ámbito de la fotografía a través del trabajo de veinte artistas cuya edad está en torno a los treinta años, nacidos en España pero con carreras desarrolladas en el extranjero. Salvo su cosmopolitismo, edad y dedicación al arte, los elegidos tienen poco en común. En general, ni siquiera se conocían personalmente antes de la exposición. Los comisarios (Rosa Olivares, Carolina García y Alberto Sánchez) han querido narrar la diversidad de todos estos creadores emergentes unidos solo por su afán de explorar el contexto económico, social y cultural de una sociedad en crisis. Las amplias salas del edificio de Tabacalera estás ocupadas por salas en las que los artistas elegidos aprovechan para mostrar su trabajo. La diversidad de tendencias y planteamientos son tan numerosas como los participantes: Rubén Acosta, Paula Anta, Juan Baraja, Mikel Bastida, Cristina De Middel, Jorge Fuembuena, Julio Galeote, José Guerrero, Paula Gortázar, Ali Hanoon, Anna Huix, Jesús Madriñán, Juan Carlos Martínez, Ignacio Navas, Vanessa Pastor, Aleix Plademunt, Ángel de la Rubia, Alberto Salván Zulueta, Miguel Ángel Tornero y Antonio Xoubanova. “Esta exposición no es una colectiva más”, advierte Rosa Olivares, “sino una llamada de atención sobre lo mucho que están haciendo los jóvenes artistas desde mundos que tienen poco que ver entre sí, salvo sus ganas de investigar”.
REALITY SHOW (solo show)
La serie de fotografías University Neighbours, realizada por Juan Carlos Martínez, nos muestra cómo el oficio de ver implica un juego con el otro donde nadie queda impasible. El clásico “ver y ser visto” es apenas la punta del iceberg de un proceso de interacciones plagado de controversias y, por supuesto, de roles de dominación o sumisión. Pocos episodios como la pintura orientalista del siglo XIX nos descubren esa compleja mecánica del ojo. En ella, el acceso a lo que está vedado, la mostración de lo oculto, se produce a través de un muy sugerente juego de desvelo. Literalmente, se corre el velo. Basta recordar Mujeres de Argel, pintado por Eugene Delacroix en 1834, para entenderlo. Como en aquellas imágenes, los modelos improvisados que el artista fotografía ahora nos dejan acceder a su intimidad de un modo a la vez robado y pactado. Se trata de encuentros no premeditados: Martínez paseaba por el campus y se acercaba a ventanas de desconocidos a los que pedía permiso para fotografiar en sus habitaciones desde la ventana. Pero que no desembocan, sin embargo, en capturas furtivas sino en elaborados retratos.
Así pues, la mostración de lo que puede entenderse como entorno de privacidad y la contemplación, siempre intencionada, de la intimidad del otro constituyen uno de los ejes de la mirada en la modernidad. Se trata de una tradición que surge, y adquiere su sentido, cuando estas dos esferas –la de lo privado y lo público- se convierten en aparentemente incompatibles. En este sentido, no deja de ser paradójico que la idea de vida privada, instituida entonces, surja cuando la burguesía industrial emergente reclamó un espacio propio donde “escenificar” su triunfo personal, al margen de la colectividad. Y es que la intimidad quedó desgajada de lo público no para sustraerse de la mirada ajena sino para portar más valor cuando fuera mostrada al extraño. Con ella aparecieron también las ideas del ojo como máquina deseante y del rito de la contemplación como culmen del impulso sexual. Ideas que interesan sobremanera a Martínez y que en la instalación Gay Stalker se ponen en juego plenamente. La pieza está compuesta por una serie de mirillas, procedentes de baños públicos o vestuarios donde han sido usadas como oteaderos clandestinos, que se han pintado con los tonos del arco iris. Es muy destacable de esta obra el modo en que formaliza las conductas, en el sentido de dar un soporte material a los juegos de la mirada, para a continuación convertir este objeto en metáfora del deseo.
Lo dicho hasta ahora no debería inducir a pensar que la mirada furtiva, o el voyeurismo, son siempre juegos consentidos, o expresiones cómplices de ciertos rituales sociales. Es evidente que nos vemos asaltados a diario por sistemas de vigilancia y control que invaden parcelas de intimidad que muchos consideran inalienables. Sin embargo, es necesario cuestionar esas certezas sobre las que, a menudo, debatimos acerca de la mirada al otro. Máxime cuando estos debates enarbolan argumentos de tipo ético o moral y cuando asumen la idea pre-moderna de la mirada como un mecanismo unidireccional y siempre autoritario.
Es precisamente este resbaladizo terreno el que pisa Juan Carlos Martínez cuando investiga el modo en que la realidad se despliega ante nosotros. Ordenado por un complejo sistema de dispositivos de representación y tecnologías de mediación, que llevan las posibilidades de la mirada a un territorio nunca antes alcanzado, el concepto mismo de “realidad” requiere ser revisado. Así lo sugiere el artista desde un amplio espectro de enfoques, que van de la captura de imágenes en directo desde las webcams de Internet a la apropiación de documentos de los mass-media o de Internet pasando por la búsqueda –cámara en mano- de esos lugares donde el voyeurismo se pone en juego de maneras no convencionales. Y cuyo objeto no es otro que investigar el efecto de refracción, convertido en un infinito juego de desviaciones, que se dan entre lo real y su representación, entre el acontecimiento y su rastro visible. Las consecuencias de estos procesos son múltiples, y en ocasiones inesperadas, pero se encuentran en la certeza de que definitivamente esa condición especular de la imagen que manejábamos hasta hace no demasiado tiempo, y que nos la presentaba como sucedáneo de un plano de experiencia superior, y más válido, ha caducado.
El título de la exposición no puede ser más certero, en este sentido. El espectáculo de la realidad nos habla del fin de una jerarquía, de la caída del dominio de lo real a manos del show; sin duda el más poderoso invento de la modernidad. El espectáculo maneja las pasiones de tal modo que ha conquistado el monopolio de tales sensaciones asociadas a la imagen. Y, lo que es más importante, ha conseguido que estas últimas sustituyan en muchos casos a la propia realidad. De manera que ésta se convierte, según la nueva lógica determinada por el imperio de los signos, en un juguete intercambiable. Porque lo real, si bien habla por sí mismo, no es visible sin un marco de lectura que, por lo general, le otorga la maquinaria del espectáculo.
La capacidad de la realidad para mutar en condiciones de exposición y en contextos de lecturas distintos fascina a Juan Carlos Martínez, y da sentido a muchos de sus proyectos. Sin embargo, su trabajo no parte de la crítica clásica que fijara Guy Debord en 1967, ni del paradigma de sociedad de control que desarrollaron Foucault y Deleuze. La lógica del reality show, en su caso, atiende a cómo lo real se ha hipertrofiado a través de la ficción que de sí mismo se ha construido. Y, sobre todo, cómo este proceso se ha instalado en cada recoveco de nuestra cotidianeidad. De manera que son los gestos anónimos y las representaciones amateur, las que mejor le sirven para interpretar este espectáculo.
En proyectos como Fraternity, el acento se pone en situaciones espontáneas que ofrecen un sesgo controvertido. Se trata, en este caso, de documentar actividades masculinas desde distintas formas para ver cómo oscila su capacidad de seducir al espectador. Estos ejercicios de documentación son tan reveladores porque, pese a la aparente frialdad de su enunciado, son incapaces de acallar esa intensidad que late en ellos. Pese a todas las trabas, incluso censuras, que sufren estas imágenes en otros contextos; quizás también gracias a ellas, muchas de las propuestas mantienen intacta esa fuerza de lo imaginario, mezcla de realidad y fantasía, que el artista quiere preservar.
En la base de otra de sus propuestas, Room Archive, se detecta una necesidad análoga de preservación. En este caso, se trata de parar el movimiento que es inherente a las nuevas tecnologías con las que trabaja. Fijar lo que no ha nacido para permanecer. Ahí radica su principal valor: no tratar simplemente de cortocircuitar la mirada y posarla furtivamente en lo que no se deja ver, sino transformar el real-time en algo que va más allá de lo inmediato. Detener el proceso para entenderlo, no sólo para consumirlo, aparece como una obsesión para Juan Carlos Martínez. Y lo es por varias razones, entre las que destacaríamos dos. La primera, y más sustanciosa, tiene que ver con el hecho de que para él esa imagen de la pantalla constituye en sí misma una experiencia de realidad perfectamente válida; quizá la única a la que tendrá acceso. De modo que ese material no es un residuo sino la materia prima con la que el artista se aproxima a otras realidades.
La segunda razón se relaciona con la necesidad de reposicionarse, de algún modo, en la lógica del medio donde se desenvuelve. Hay en Martínez un claro espíritu de conservación, de salvaguarda de experiencias visuales fugitivas. Pero ello no tiene tanto que ver con esa idea clásica del instante decisivo, sino con acotar un espacio y tiempo propios para aquello que circula en el más ubicuo y deslocalizado de los entornos, Internet. En este sentido, se relaciona con ideas del nuevo documentalismo. Martínez fotografía una habitación vacía, que es aquello que la cam muestra cuando quien se deja observar abandona la habitación donde se exhibe. Es como si, asediadas por la inmediatez y la eficacia narrativa, por ofrecer imágenes que digan mucho en muy poco, se propusieran estas otras fotografías de lo ausente, de lo que no ha de ser representado. Documentos, de apariencia insignificante que, por el contrario, despliegan una conciencia de la realidad iluminadora.
Óscar Fernández López
BOTÁNICA After Humlot. Comisaria Rosa Olivares.



El estudio de las plantas está directamente ligado al conocimiento del mundo. Al conocimiento exacto y minucioso de un mundo real aunque cambiante, de unos lugares concretos y por lo general marcados por la diferencia con respecto al lugar desde el que se mira. Los primeros estudios naturales sobre botánica surgen por la necesidad del análisis de la naturaleza al detalle. Las plantas, las flores, son lo más inmediato, las partes de la naturaleza más estática que se puede estudiar con cierta facilidad. Se trazan paralelismos y diferencias, se establecen familias y funciones, los tratados clásicos son una maravilla científica y poseen una belleza inigualable.

A partir del momento en el que el primer estudioso traspasa la planta a su representación, en vez de secarla o atraparla en el tiempo como a una mariposa muerta, la dibuja, la reproduce, se da un paso de imposible retroceso. A partir de ahí se sentaran las pautas para la evolución no sólo de los géneros del arte, sino para la interpretación de la naturaleza.

El estudio de las plantas y de las flores, junto con el de la fauna autóctona forma parte de las grandes expediciones científicas, exploraciones que tenían una gran importancia en la política colonialista, la expansión fronteriza, la conquista de nuevos mundos y sus pasos posteriores: la dominación y la explotación económica.

El nacimiento de la fotografía ha sido esencial para la evolución de la ciencia botánica, si bien es cierto que como simple herramienta de observación no se puede comparar con los dibujos que podemos ver en los archivos botánicos. Sin embargo, es a través de la fotografía como las plantas y las flores reciben un tratamiento único, se convierten en temas esenciales, y en muchos fotógrafos prácticamente únicos. La forma de plantearse la reproducción de la naturaleza botánica ha sido muy variada, pero podríamos dividirla en dos grandes bloques: realidad y artificio. Si quisiéramos detallar un poco más habría que realizar todo un esquema en el que tendríamos que agrupar a los artistas bajo epígrafes como respeto, humanización de la planta, admiración, análisis, crítica, cinismo, humor…

Para algunos fotógrafos, las plantas y las flores son la parte de la naturaleza más cercana con la que poder trabajar. Para otros es un territorio abierto a la manipulación genética, al engaño, a la suplantación, porque entre verdad y mentira apenas hay diferencia, y la poca que haya la fotografía la borra definitivamente. La historia de la representación botánica en la fotografía se basa esencialmente en el estudio de las plantas reales, de las plantas ficticias y de las plantas artificiales. La actitud de cada fotógrafo ante estos tres bloques es lo que llena de matices y de subjetividades esta pequeña historia actual.

“Botánica. After Humboldt” es una exposición parcial, como cualquiera de las expediciones científicas que en la historia han sido. Como aquellas expediciones, esta exposición se ha visto mermada por las circunstancias de los tiempos, pero al igual que la historia nos muestra los resultados brillantes de las antiguas expediciones, aquí se muestran los exquisitos especímenes de una nueva botánica basada en una mirada actual, original y diversa. Frutos de una imaginación y de una observación matizada por la cultura y el conocimiento, estos seis artistas basan su trabajo no solamente en ese conocimiento, sino en sus propias ideas y experiencias. De alguna manera, cada uno de ellos ha hecho su propia expedición, su viaje hacia su propio interior. Un viaje conceptual, un viaje místico, un viaje iniciático. Y el resultado de esos viajes particulares y arriesgados es lo que se reúne en este conjunto de obras.

Junto a las fotografías expuestas se muestran varias vitrinas con ejemplos del herbario de plantas medicinales del Herbario de Jaca, como contrapunto de la botánica real frente a la recreación cultural de los artistas. Una muestra de las plantas de la zona junto a las plantas del mundo infinito de la imaginación y de la investigación artística.

Colaboran: SEAC. Sociedad Estatal de Acción Cultural I Herbario Jaca, Instituto Pirenaico de Ecología. CSIC. Jaca I Instituto Ramón y Cajal de Huesca

Artistas:
Manel Armengol
Alberto Baraya
Joan Fontcuberta
Juan Carlos Martínez
Rafael Navarro
Juan Urrios










TALENT LATEN 2010. Comisario: Jesús Micó



La exposición Talent Latent es una gran muestra de los artistas europeos emergentes más innovadores que se celebra dentro del festival internacional de fotografía Scan Tarragona. "La selección ofrece una representación de las principales líneas estilísticas y temáticas, una visión poliédrica de la creación fotográfica europea contemporánea", asegura el fotografo y comisario Jesús Micó, quien ha seleccionado a los autores de una base de datos de más de 300 fotógrafos proporcionados por galerístas, comisarios y críticos europeos que gestiona el festival. La muestra podrá verse en el modernista Mercat Central hasta el 9 de Enero de 2011.

CONCEAL FROM YOUR EYES.
www.concealfromyoureyes.com

Las nuevas tecnologías, los modos de relación y trabajo están propiciando una mayor exposición del sujeto; por ello la recuperación de un territorio personal resulta cada vez más complicada.



Este proyecto se plantea como un marco de reflexión sobre la ocultación y sus contradicciones. Partiendo de un trabajo en red, que visibiliza lo que habitualmente permanece escondido, se ha invitado a profesionales del arte y artistas para generar un mapeado que se completa con referencias tomadas de la literatura, la teoría del arte o la filosofía.

La muestra recoge 21 trabajos de 18 artistas, algunos producidos ex profeso para esta exposición, como la obra de Bona Park, o no expuesta previamente en nuestro país.

Sede: Bastero, Andoain

Fechas: 25 de septiembre al 30 de octubre de 2010.

Artistas: Shahin Afrassiabi, Greta Alfaro, Ursula Biemann, Marcel Broodthaers, Lewis Carroll & Henry Holiday, María Castelló Solbes, Andrés Duque, General Idea, Rodney Gramham, Group Material, Hipatia, Jenny Holzer, Juan Carlos Martínez, Regina de Miguel, Bona Park, Diego del Pozo, Maria Ruido, Nestor Sanmiguel Diest

Comisario: Eduardo García Nieto




vistas de la exposición



FICCIONES Y FANTASÍAS. Galería el Museo. Bogotá

Subfilum spermopsida. SYDNEY




Subfilum spermopsida; would focus on the identification and study of those plant species that act in parks and gardens as hiding places for furtive relationships,
habitats that conceal other realities related with sporadic sex. The wealth of species varies according to the location and the effects of human handling on the plant structure.

By cataloguing the diverse varieties that surround such venues, we can appreciate the different landscapes that witness these clandestine appointments.

Parks, empty lots and nature reserves become the stage for improvised fantasies; in these wild spots imbued with certain timelessness, an attempt is made to recreate a bucolic realm for leisure and the most radical hedonism.

I thought that botany was a perfect excuse for exploring this theme, which involves both ethical and moral issues. It was a way of emphasising the euphemism by bringing to light various realities, double identities, interests, senses, functions and meanings.


RELAX MIX. OTRO ESPACIO. Mislata,Valencia 2009



Vista de la Instalación.








BREAKPOINT 09. Sala La Perrera. Valencia.



Convocatoria "Breakpoint" nace en Valencia con el propósito de fomentar la producción artística fotográfica. Se define como un generador no solo de proyectos sino también de encuentros e intercambios artístico-culturales, que pretende la creación de nodos en diferentes partes del mundo para componer una red de divulgación y tráfico de ideas.

CASA TOMADA. Intervención en la piscina de la Cité Universitaire de París. Jornadas de Patrimonio. París 09








UN NUEVO COMIENZO. Artistas Becados por la Fundación Rafael Botí.
Comisario Oscar Fernández


El trabajo de Juan Carlos Martínez insiste en reconstruir para sí un espacio donde la mirada trabaja de un modo singular. En tanto escenarios dónde se representan fragmentos de realidad, sus fotografías mantienen una dimensión testimonial evidente. Pero sometidas a un modelo de mirada furtiva, y en ocasiones directamente voyeurística, su naturaleza dista muy mucho de la captura improvisada. Muy al contrario, estos trabajos constituyen una búsqueda precisa de aquellos ámbitos dónde la mirada desveladora del fotógrafo está vedada y dónde la sustracción al dominio público constituye la sustancia del acto. En este sentido, las imágenes de Juan Carlos Martínez trabajan con esos límites difusos de lo representable y con el asunto, más controvertido aún, de los confines de la propia mirada en relación a la intimidad ajena.



Podría afirmarse, entonces, que Martínez explora la noción misma del punto de vista o, por ser más precisos, del posicionamiento del fotógrafo. Una exploración que abarca muchos niveles de lo representable, incluido los propios sistemas de acceso a lo público que proveen las nuevas tecnologías, pero basada principalmente en una dimensión menos disciplinar y más conectada con la pulsión de la mirada y las expresiones del deseo sexual. De hecho, es su modo de formalizar los escenarios donde la seducción se pone en marcha el aspecto más interesante de su trabajo. Porque toma a esta como objeto de estudio, y la somete incluso a los rigores de lo taxonómico, pero al mismo tiempo incorpora esta experiencia con el deseo de la mirada propia. De modo que ambos registros coexisten con descarada naturalidad en unas imágenes en las que lo turbador se gestiona con una precisión cirujana.

The Journey Continues.

Les Toilettes y The Journey Continues.
ESCONDIDOS

Con estas instantáneas hago sospechosos a los viandantes que son cadazos en el momento en que parecen esconderse. Cuestiono su identidad sometiéndoles a permanecer ocultos en el espacio público para universalizar los patrones de identificación con lo masculino, máscaras de comportamiento asociadas a los prototipos. Tambien se alude a todos los elementos que sirven entre otras cosas para guarecerse de la mirada ajena en el espacio compartido.






ESCONDIDOS. Galeía Fernando Pradilla. Sala proyectos. Hasta finales del mes de Abril
ORDEN ABIERTO-SFC. Centro de la Imagen. México DF.
Comisarios; Alejandro Castellanos y Ana Casas.




FINALISTAS DEL XLIV CERTAMEN DE ARTES PLÁSTICAS DE CAJASOL. CASA PEMÁN DE CÁDIZ. ENERO 2009